Hiperinflación y estados financieros en Venezuela

Las entidades domiciliadas en Venezuela, deben presentar a sus accionistas, acreedores, empleados o público en general, un conjunto completo de estados financieros consolidados o separados, reconociendo el efecto de la inflación y su efecto sobre la información financiera. Lo que determinará la representación fiel de todos los importes expresados en términos de una unidad de medida corriente al final del periodo que se informa.

La Norma Internacional de Contabilidad 29 (NIC 29), información financiera en economías Hiperinflacionarias y la Sección 31 de NIIF para las PYMES, Hiperinflación, no establecen una tasa absoluta para considerar que al sobrepasarla estamos en presencia de una economía hiperinflacionaria, pero si unos indicadores que, de acuerdo a nuestro juicio profesional, la gerencia puede optar o no a la aplicación de estas normas antes mencionadas. La Federación de Colegios de Contadores Públicos de Venezuela en su Boletín de Aplicación (BA VEN-NIF) Nro 2, Versión 4, Criterios para el reconocimiento de la inflación en los estados financieros de acuerdo con los VEN-NIF, establece que la información financiera para que esté preparada de acuerdo con los principios de contabilidad de aceptación general en Venezuela denominados VEN-NIF, reconocerá los efectos de la inflación en sus estados financieros cuando el porcentaje acumulado de inflación sea mayor a un (1) digito,  conforme a los principios generales de importancia relativa, comparabilidad y revelación suficiente.

En Venezuela, nuestra moneda de curso legal es el Bolívar (Bs.), y cada entidad debe evaluar su Moneda Funcional con la que opera, como aquella moneda del entorno económico principal en el que genera o emplea efectivo, que influye en la formación de precios de venta de los bienes y servicios, que también afecte fundamentalmente los costos de mano de obra y otros costos asociados a proporcionar bienes o suministrar servicios, la moneda en que se liquiden y dominen esos costos. Como uno de los efectos más recurrentes de la inflación, la población en general, prefiere considerar sus importes monetarios en una moneda extranjera relativamente estable, como el caso venezolano y los precios pueden establecerse en estas monedas, como medida de protección contra la inflación.  Ahora bien, si la moneda funcional de la entidad es la moneda de una economía hiperinflacionaria, es necesario preparar y presentar el conjunto completo de estados financieros de acuerdo con dicha realidad económica, con el objetivo de suministrar a los usuarios, información fiable y que sirva de base para la toma de decisiones.   

Para la preparación de estados financieros reexpresados por efectos de la inflación es necesario conocer el índice general de precios o índice nacional de precios al consumidor (INPC) emitidos por el Banco Central de Venezuela (BCV) que refleje los cambios del poder adquisitivo de la moneda que sirvan como unidad de medida corriente en la fecha que se informa para la preparación de la información financiera. Estos indicadores macroeconómicos deben cumplir con las características de comprobación, verificación, disponibilidad y de frecuencia periódica (mensual).

Reexpresión de los estados financieros a costo histórico

Estado de Situación Financiera

 Como primer paso debemos identificar las partidas monetarias y las no monetarias de los estados financieros, para eso debemos conocer el concepto de partidas monetarias según la NIC 21 Efectos de las variaciones de la tasa de cambio de la moneda extranjera dice lo siguiente: “son unidades monetarias mantenidas en efectivo, así como activos y pasivos que se van a recibir o pagar, mediante una cantidad fija o determinable de unidades monetarias.” Se nos presentan como la obligación de dar o el derecho de recibir dinero en una cantidad fija de efectivo. Estas partidas no se reexpresaran ya que están en la unidad de medida corriente del cierre del ejercicio del periodo que se informa. A menos que se trate de partidas monetarias de ejercicios anteriores que se deben reexpresar a la misma unidad de medida corriente de la fecha sobre la que se informa.

Con las partidas no monetarias: se registrarán al costo o al costo menos su depreciación. Se reexpresaran aplicando a su costo o costo histórico menos la depreciación la variación del índice general de precio, entre la fecha de adquisición y la fecha final del periodo que se informa. Algunas partidas se registrarán según sus importes corrientes al final del periodo en que se informa a su valor corriente o valor razonable, de manera que no es necesario reexpresarlas.

Los activos y pasivos vinculados mediante acuerdo de cambio de precio, se ajustarán en función a su convenio previamente establecido.

Los pasivos serán considerados como partidas monetarias a menos que se nos presenten mediante acuerdo de cambio de precio o cláusula de reajustabilidad.

El patrimonio y todos sus componentes se reexpresaran aplicando la variación entre el índice general de precio del final del periodo que se informa y el índice general de origen o fecha de aportación. Dicho cambio debe ser revelado en el estado de cambio de cuentas de patrimonio.

Estado de Resultados Integral y Estado de Resultado

Todas las partidas del estado de resultado integral y estado de resultado se expresarán en la unidad de medida corriente, aplicando la variación entre el índice general de precios de la fecha en que las partidas fueron reconocidas inicialmente entre el índice general de precios del final del periodo que se informa. Si los índices de inflación son aproximadamente homogéneos, puede utilizarse un índice general de precios promedio para ajustar los ingresos, costos y gastos.

Estado de Flujo de Efectivo

El estado de flujo de efectivo se ajustará todas sus partidas en la misma unidad monetaria corriente al final del periodo sobre el que se informa.

Ganancias o pérdidas de la posición monetaria

El resultado monetario del ejercicio (REME) es la diferencia entre la posición monetaria neta estimada y la posición monetaria neta al cierre del periodo. Para ello debemos tomar en cuenta las partidas monetarias al inicio del ejercicio económico más aquellas partidas que aumentan la posición monetaria, menos aquellas partidas que disminuyen la posición monetaria. El resultado (ganancia o pérdida) la incluiremos en nuestro estado de resultados integrales y estado de resultado. Una entidad puede determinar si su posición monetaria es activa, cuando sus activos monetarios superan a sus pasivos monetarios, lo que se traduce en una pérdida de poder adquisitivo y una posición monetaria pasiva, cuando sus pasivos monetarios superan a sus activos monetarios y estaremos en presencia de una ganancia de poder adquisitivo. Una vez obtenido el resultado monetario, se recomienda a la gerencia de la entidad, mantener una posición monetaria pasiva en tiempos de hiperinflación.

Una vez que tenemos los estados financieros comparativos en la misma unidad de medida corriente, se debe revelar lo siguiente:

- Como base de presentación de los estados financieros que han sido reexpresados para reflejar los cambios de poder adquisitivos de su moneda funcional.

- Los índices generales de precios al inicio del ejercicio económico y al final del periodo que se informa, las variaciones del periodo corriente con el periodo anterior y si también se utilizó un índice general de precio promedio del periodo.

- Los importes que corresponden a las ganancias y pérdidas monetarias, tanto del periodo que se informa como de su periodo anterior.

Si desea más información o aporte de ideas no dude en consultarnos: noguera.asesores@gmail.com

 

Caracas, Venezuela.

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